¿hay ofensa mayor que una calumnia? Los calumniadores mueren, sus calumnias no. Una mujer fue a pedir absolución por unas calumnias que había difundido contra una amiga, a quien hizo perder parientes, vecinos y amigos... y el cura le dijo que desplumara una gallina y dejara una pluma en la puerta de cada lugar en donde calumnió a su amiga. Volvió la mujer a decirle que lo había hecho, y el sacerdote le indicó que fuera a recogerlas, una por una. La mujer, azorada, le respondió que el viento las había dispersado. El religioso le dijo entonces que eso había ocurrido con su calumnia... ya no podría recogerla. Y la mujer se fue sin absolución. Los calumniadores, como francotiradores, mueren, pero sus calumnias los sobreviven.
fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1285867
domingo, 1 de agosto de 2010
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